En el corazón operativo del Club de Cazadores de Tres Arroyos, donde el ritmo de trabajo se vuelve frenético en las horas previas al concurso, una figura transmite calma y precisión: Eduardo Migliaro. Tras haber liderado la coordinación general del certamen desde 1992, Migliaro hoy ocupa un rol de consulta y apoyo, siendo el guardián de la memoria logística de un evento que no para de crecer.
Un relevo generacional con respaldo
Migliaro, quien llegó al club en 1983, se mostró satisfecho con el presente de la organización y el trabajo de su sucesor. «Ahora Sebastián Chuy, gracias a Dios que encontramos a quien pudiera reemplazarme, anda con muchas ganas y muy bien; estamos tranquilos en ese sentido», expresó con la serenidad de quien sabe que el legado está en buenas manos.
Sin embargo, su presencia sigue siendo clave en lo que define como el «cuello de botella»: el tramo final de la inscripción donde la demanda del público se vuelve masiva y surgen constantes consultas sobre puntos de venta y accesos.
Inscripciones de último momento y nuevos perímetros
Ante la gran afluencia de pescadores, Migliaro destacó que muchos participantes optan por bajar directamente en los extremos del área de competencia. «Mucha gente se está comunicando porque bajan en Orense; ahí puede haber una cantidad importante de inscritos que se sumarán a último momento», explicó, señalando que los controles en Reta y Orense están preparados para absorber esa demanda.
Uno de los desafíos logísticos de este año es la ampliación del perímetro de pesca, que ahora se extiende hasta El Pescadero. Esta decisión, sumada a la gran cantidad de turistas en la zona, ha obligado a la organización a sumar más controles para garantizar la transparencia y el orden del concurso.
Nuevos incentivos para el pescador
Migliaro subrayó que esta edición llega con renovadas expectativas gracias a la incorporación de premios importantes, como el galardón para la corvina rubia de mayor peso, un incentivo que se suma al atractivo clásico de las camionetas y autos.
«Realmente viene bien, el clima mejoró y la gente se está arrimando a anotar», concluyó con optimismo el histórico referente, quien después de décadas de servicio sigue siendo el pilar fundamental para que el concurso más grande del país salga de manera impecable.








