Desde el inicio de la actual gestión en diciembre de 2023, la Municipalidad de Tres Arroyos ha sostenido una política salarial que arroja resultados positivos frente al complejo escenario económico nacional. Según datos oficiales, el salario de los trabajadores municipales ha logrado posicionarse por encima de los índices inflacionarios, fruto de una administración que se define como responsable, equilibrada y basada en el uso austero de los recursos públicos.
El análisis de los ejercicios cerrados permite observar esta tendencia con claridad. Durante el año 2024, mientras que la inflación acumulada se situó en un 117,5%, el incremento salarial otorgado a los empleados municipales alcanzó el 158,47%. Esta dinámica de superación se mantuvo constante durante 2025, año en el que la inflación fue del 31,1% frente a un aumento salarial que llegó al 45,2%.
Recuperación del poder adquisitivo y estabilidad financiera
Estas cifras no solo representan un alivio para el bolsillo del trabajador, sino que consolidan dos años consecutivos de recuperación real del poder adquisitivo. La estrategia de la administración ha sido garantizar que los ingresos de los agentes públicos no se vean erosionados por la subida de precios, manteniendo la previsibilidad en un entorno de incertidumbre.
Incluso ante los desafíos del presente año, la gestión no ha detenido este impulso. Durante el primer semestre de 2026, ya se han acordado nuevos incrementos salariales y mejoras en los adicionales. Este esfuerzo financiero se produce en un contexto especialmente adverso, marcado por la caída de la coparticipación y la ausencia de envíos de fondos nacionales hacia los municipios.
Prioridades claras en la gestión pública
La decisión de priorizar el salario municipal se fundamenta en el objetivo de garantizar estabilidad y continuidad en la prestación de los servicios. Sin embargo, desde la Municipalidad se destaca que este fortalecimiento del salario no ha ido en detrimento de otras áreas críticas de la gestión.
«La prioridad es el salario, pero bajo un esquema que también permita garantizar la ejecución de obras públicas y el fortalecimiento continuo del sistema de salud local», señalaron fuentes oficiales del municipio.
Este modelo de gestión busca equilibrar el cumplimiento de los compromisos con sus trabajadores y la inversión en infraestructura y bienestar social, demostrando que la eficiencia en el gasto público es la clave para sostener derechos en épocas de retracción económica.






