Martina Kristensen, candidata a consejera escolar por el Movimiento Vecinal, compartió su recorrido educativo y su mirada sobre el rol que quiere ocupar.
Martina Kristensen, docente de larga trayectoria y actual formadora de maestros en nivel superior, se presenta como primera candidata a consejera escolar por el Movimiento Vecinal en Tres Arroyos. En diálogo con Radio 3 Continental, relató su vocación docente desde la infancia, su experiencia en cargos de gestión y las motivaciones que la llevaron a involucrarse en política.
Una vocación que empezó jugando a la maestra
Martina recordó que desde muy chica se imaginaba en el rol docente. “Somos tres hermanas mujeres y siempre jugábamos a la maestra. De las tres, dos nos dedicamos a la docencia”, contó. Estudió Profesorado en Ciencias de la Educación en La Plata y allí desarrolló gran parte de su carrera: fue docente, preceptora, secretaria y directora de una escuela secundaria. “Esa experiencia me abrió otras puertas: administración de recursos, armado de presupuestos, formación de equipos de trabajo”.
Actualmente, trabaja en formación docente tanto a nivel regional como provincial, enfocada en prácticas del lenguaje en el nivel superior. “Acompaño a docentes que enseñan a enseñar, y me gusta mucho ese desafío”.
Educación y política: una conexión inevitable
Consultada sobre su motivación para participar en política, Christensen señaló que la educación es, en sí misma, un acto político. “No partidaria, pero sí política. Por definición, la educación es política”, sostuvo.
Su regreso a Tres Arroyos, después de vivir 20 años en La Plata, fue parte de un proceso personal. “Nunca hice cambio de domicilio. Siempre supe que iba a volver. Y cuando ya no me sentí cómoda allá, volví a casa”.
Control y gestión de recursos, ejes de su propuesta
Martina aseguró que está en proceso de aprendizaje dentro del nuevo rol que asume en política. “Estoy capacitándome, leyendo mucho, pensando propuestas para el consejo escolar”, comentó. Uno de los ejes que más le preocupan es el control del uso de los recursos: “Me importa mucho el control de los fondos, no solo para infraestructura, sino para garantizar la asignación de recursos a nuestros estudiantes”.
Se mostró entusiasmada por formar parte de una nueva generación dentro del Movimiento Vecinal. “Nos sentimos muy acompañados por quienes tienen experiencia, que hoy nos abren la puerta a esta tercera generación”.
Con 47 años, Martina se presenta con una mezcla de experiencia en gestión educativa y ganas de seguir aprendiendo. “Cuando me empiezo a sentir cómoda en un lugar, pienso que hay que mover el avispero y buscar nuevos desafíos”.










