En diálogo con Radio 3 Continental, Gustavo Moller confirmó su candidatura a concejal por el espacio Unión y Libertad, tras haberse alejado de La Libertad Avanza por profundas diferencias internas. Según explicó, la decisión fue consecuencia de una disputa por el armado de listas y una falta de diálogo con la conducción nacional y seccional del partido que lidera Javier Milei.
Ruptura con La Libertad Avanza
Moller aseguró que su salida del espacio libertario fue inevitable: “Había un copamiento del PRO sobre La Libertad Avanza, y esa situación iba a ser imposible de resolver”. Según señaló, el quiebre comenzó con un cambio en la coordinación seccional: “Desde que pusieron a una chica del PRO, ya no me dirigían la palabra. Todo el armado local fue absorbido por ese sector”.
Criticó además el accionar de la dirigencia: “Se ha convertido en un sello de propaganda y nada más. No hay participación ni debate. Hoy levantás una crítica y te vuelan”. En ese sentido, fue tajante al calificar el funcionamiento interno del partido como “una cosa semi-totalitaria”.
Un nuevo espacio con identidad propia
Frente a ese panorama, Moller decidió construir una alternativa con referentes locales. Así nació Unión y Libertad, que lleva como primera candidata a Dayana Tenaglia, psicóloga y exjefa del área de Salud Mental del hospital, seguida por Armando Peralta e Inés Furque Goñiz.
Sobre la conformación de la lista, relató: “Fue casi natural. Nos fuimos encontrando con personas con ganas de trabajar y una mirada muy clara sobre lo que hace falta en educación y salud”. También remarcó la experiencia territorial de los candidatos: “Todos trabajan en instituciones públicas, conocen la realidad del vecino”.
Críticas al gobierno nacional y a los libertarios más duros
Aunque mantiene coincidencias ideológicas con el pensamiento liberal, Moller marcó diferencias claras con el rumbo del actual gobierno: “No podemos ajustar el Estado sin producir crecimiento. La gente necesita poder vivir, no se puede gobernar prescindiendo de los ciudadanos”.
Propuso una mirada más equilibrada: “Hay que mantener el orden fiscal, sí, pero con sensibilidad social. No podemos decir que cada uno se arregle con la salud o la educación como pueda”. Para el dirigente, el país necesita “una activación real de la economía” y no “un rebote desde el subsuelo” como el que considera que estamos viviendo.
Una mirada crítica y propositiva
Moller cerró la charla con una visión que combina firmeza y apertura: “Hay una falta de diálogo muy fuerte en la política. Nosotros creemos en el consenso y en construir desde lo comunitario. No queremos un país donde unos pocos vivan bien y el resto se arregle como pueda”










