En una serie de encuentros desarrollados en la Chacra Experimental Integrada Barrow, representantes de los municipios de Tres Arroyos, Coronel Dorrego, San Cayetano y Adolfo Gonzales Chaves, junto a técnicos, productores y trabajadores del INTA, expresaron una profunda preocupación por los anuncios de reformas estructurales a nivel nacional que podrían afectar el funcionamiento del organismo.
El eje del reclamo gira en torno a tres puntos críticos: la pérdida de autonomía y gobernanza técnica, la disminución de su presencia territorial y el vaciamiento progresivo por falta de reposición de personal.
“Estamos al 50% del personal y podríamos perder otro 25%. Eso afecta directamente las líneas de trabajo que históricamente fueron bandera de la chacra”, advirtió Natalia Carrasco, referente técnica del INTA en la región. Remarcó que hoy el organismo opera con menos de la mitad de su planta histórica y que, de seguir así, peligra la continuidad de investigaciones y asistencia clave para productores locales y empresas del agro.
Una voz transversal de respaldo político
Los intendentes de los cuatro distritos coincidieron en la necesidad de preservar el modelo de funcionamiento técnico, participativo y territorial que ha caracterizado al INTA durante casi 70 años.
Desde Tres Arroyos, Pablo Garate fue contundente:
“Las decisiones no pueden tomarse con un Excel desde el Obelisco mientras en el interior pasan cosas. El INTA no es un organismo político, y no merece ese trato”.
Por su parte, Juan Chalde, intendente de Coronel Dorrego, destacó el impacto del trabajo técnico en regiones con condiciones adversas:
“En nuestra zona, comprendida por la Ley del Sudoeste, el INTA permitió sostener la producción con eficiencia, a pesar del suelo y el clima”.
También hizo hincapié en el valor de la experiencia acumulada por el personal y en la necesidad de fortalecer las estructuras, no reducirlas:
“No se trata solo de números o estructuras; se trata de comunidades rurales, arraigo familiar y producción sustentable”.
Desde Adolfo Gonzales Chaves, la Intendente Lucia Gómez reforzó el perfil social del INTA:
“En nuestro distrito trabajamos con comunidades rurales, mujeres y jóvenes emprendedores. Ese rol territorial no se puede perder”, sostuvo.
“El INTA es una aliada estratégica para el desarrollo productivo, inclusivo y sostenible de la región”, añadió, remarcando también el rechazo a cualquier recorte de personal.
El INTA, motor de eficiencia para pequeños y medianos productores
Desde San Cayetano, el intendente Miguel Gargaglione apuntó contra la pérdida de previsibilidad que implicaría la politización del organismo:
“Si hay algo que ha fallado en nuestro país es la continuidad de políticas. El INTA ha sido un ejemplo de planificación técnica sostenida”, expresó.
Y advirtió:
“Si se elimina el componente técnico, si se quita el personal idóneo, se pierde el fin mismo del INTA. Y eso afecta sobre todo a los productores chicos y medianos, que son el verdadero motor de nuestros pueblos”.
Un llamado a sostener lo que funciona
Los referentes coincidieron en que el INTA no solo genera conocimiento e innovación, sino que también articula con municipios, productores y empresas, achicando brechas de acceso a tecnología y fortaleciendo el entramado productivo regional.
“Estamos acá para defender un modelo que dio resultados, no solo en lo productivo, sino también en lo social y territorial”, sintetizó Garate.
El reclamo unificado tiene como objetivo visibilizar el impacto que tendría un eventual desmantelamiento del INTA, y exigir que cualquier reforma respete su esencia como organismo técnico, federal, descentralizado y participativo.












