Las recientes precipitaciones en el distrito arrojaron un manto de tranquilidad en el sector agropecuario pero sin dejar de analizar el contexto climático general.
El ingeniero agrónomo Pablo Errazu dialogó con Radio 3 y precisó que los fenómenos climáticos tienen incidencia directa en la productividad.
«La falta de lluvias se siente en la producción forrajera, más que en los cultivos de fina sembrados y terminados hace poco. La demanda hídrica no es grande pero asusta un poco no tenemr una buena recarga de perfil. Si todos dicen que será un año con bajas precipitaciones, se arman estrategias defensivas para tratar de amortiguarlo», contempló.








