La elección de los delegados de las localidades se desarrollará el sábado 23 o lunes 25 de marzo, fechas dispuestas tras la inminente rubricación del decreto por parte del intendente Pablo Garate y en el límite dispuesto para los interinatos de Copetonas, Cascallares, Reta, Orense, San Francisco de Bellocq y el Organismo Descentralizado Claromecó.
Esta iniciativa, una suerte de «consulta popular vinculante» y que fuera ampliamente abordada por este medio, excluirá taxativamente a las subdelegaciones de San Mayol, Balneario Orense y Lin Calel.
Entre los aspectos técnicos revelados por una fuente cercana a la iniciativa, se ratificó que el comicio será mediante boleta única bajo el sistema de ternas de la cual surgirá la designación de uno por parte del jefe comunal (entre el terceto de candidatos más votados) y cuya fecha de inscripción finalizará a fines de este mes.
Posteriormente se dictará un reglamento interno (el cual será sometido a votación del Concejo Deliberante) de parte de una Junta Electoral conformada eventualmente por la Jefatura de Gabinete, la Subsecretaría de Gobierno y las secretarías de Seguridad y Desarrollo Social.
A las funciones de este cuerpo colegiado se la sumarán la fiscalización y la coordinación de los escrutinios, cuya base será el padrón electoral del 2023.
Entre los requisitos para ser candidato se indicó que se necesitará un 5% de avales de entidades y ciudadanos, ítem que difiere de la iniciativa llevada adelante en 2015 por el entonces intendente Carlos Sánchez, que arrogaba esa decisión únicamente en las entidades representativas, y tener un mínimo de residencia en la localidad de cinco años. No podrán candidatearse quienes estén ocupando en la actualidad un cargo electivo.
La duracion prevista en el puesto será de dos años y con posibilidad de una única reelección, añadieron sobre la posible extensión de los mandatos.
Los antecedentes
La idea, anunciada en la campaña que condujo a Garate a Rivadavia 1, está basada en una iniciativa relativamente nueva en el tiempo.
Durante la pandemia de marzo del 2020, el equipo legislativo del entonces Frente de Todos impulsó un proyecto que finalmente, a fines de mayo de ese año, fue rechazado por mayoría tras un fuerte contrapunto entre el bloque peronista y el Movimiento Vecinal.









