La cabaña de la familia Bargmann-Riecke concretó su vigésimo remate anual en los salones de la Sociedad Rural de Tres Arroyos y el resultado no pudo ser mejor. Gran cantidad de compradores acompañaron la propuesta, que contó con el martillo de la firma Colombo y Magliano.
De movida se pudo vislumbrar que la subasta transitaría por un camino favorable para sus organizadores. Juan Pedro Colombo comenzó con la oferta de hembras y machos de puro pedigree, que alcanzaron un promedio cercano al 1.600.000 pesos.
La confirmación llegó poco después, cuando Carlos Colombo se encargó de los toros puros controlados. Tanto los negros como los colorados suscitaron especial atención, con interesantes pujas y manos levantadas que provenían desde distintos puntos del país (a través del streaming). Fue así que el promedio en esta categoría superó el 1.400.000.
En las vaquillonas parición primavera el interés se sostuvo, al igual que en los toros Simmental, que son un sello de Piray Miní. La novedad (digno cierre para el remate) la aportó la subasta de un zaino, criado en el campo que la familia Bargmann-Riecke posee en Balcarcce, que alcanzó un valor cercano al 1.700.000 pesos a pagar en seis cuotas.
Las preofertas funcionaron, el remate fue parejo, los valores constantes. Todo un reconocimiento al trabajo de calidad que el equipo de La Torcacita entrega año tras año. En este caso, a diferencia de lo que dice el tango, 20 años es mucho.









