Esta madrugada se produjo un inusual temporal en Claromecó, que combinó lluvias torrenciales, tormenta eléctrica y granizo.
A partir de las 2 y hasta casi las 3 de la mañana, a la incesante caída de agua se le sumó la piedra que cubrió con un denso manto blanco las arterias y patios de la vecina localidad.
Hasta las 7 horas, muchas viviendas contaban con bloques de hielo compacto producto del granizo.
El fenómeno se produjo en una jornada atípica a nivel regional: en Necochea, además de la lluvia y el granizo, se divisó una tromba marina la cual es «una columna de aire rotatoria que se desarrolla sobre el agua y que no suelen ser tan intensas como los tornados» según detalló el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
«Tuvimos unos cuarenta milímetros de lluvia y anegamientos que, con esa lluvia, se vio agravado con la acumulación del granizo. La tormenta pasó por el mar, lo de anoche no lo teníamos pronosticado: fueron como baldazos de agua, inédito por el volumen de granizo que alcanzó hasta ocho centímetros. No tuvimos rotura de techos ni vehículos, solo anegamientos que generaron esas complicaciones. Tenemos para dos días más de trabajo», remarcó el titular del Ente Julián Lamberti por Radio 3.























