La Plaza San Martín es el epicentro de celebraciones y reclamos populares por excelencia de la ciudad.
El monumento al Libertador suele estar integrado a las postales de manifestaciones más o menos convocantes, como también es paso obligado de transeúntes, estudiantes y todo aquel que desee hacer una pausa y sentarse en sus escalinatas.
Sin embargo, desde hace tiempo hasta esta parte, cotidianamente suele aparecer vandalizado, sucio o maltratado por manos anónimas.
¿Funcionarán las cámaras de seguridad del sector, tan atentas cuando se las requiere por motivos triviales, o apuntarán hacia otro lado a la hora de detectar quién o quienes mancillan el patrimonio público?.











