El intendente Carlos Sánchez se reunió esta mañana con el presidente del Concejo Deliberante Martín Garate, en una instancia de distensión entre el Ejecutivo y el Legislativo tras la renovación de la mitad del cuerpo deliberativo.
Las señales entre las partes se cristalizaron con el encuentro desarrollado en el despacho presidencial, menos de una semana después de que el propio jefe comunal admitiera que la jura de los nueve nuevos concejales es «un antes y un después» y que el propio Garate conminara a los bloques a «hacer una autocrítica y tener generosidad política».
«Es una reunión muy importante en cuanto a la relación, en tratar de dar vuelta la página, trabajar más juntos y si hay asperezas limarlas. Hemos charlado del Presupuesto y accedimos a que vengan la semana que viene el secretario de Seguridad (Jorge Cordiglia) y del Ente de Claromeco (Julián Lamberti) «, consignó el jefe comunal por Radio 3.
En tanto, apuntó a la celeridad para viabilizar el Presupuesto y manifestó que «vamos a apurar algunas reuniones y que los funcionarios que ellos requieran vengan cuanto antes a ver las dudas. Si eso se demora, está toda la logística para sacar en enero los nuevos cobros y las tasas, por lo que sería un inconveniente muy importante que no saliera antes del 31 de diciembre».
Garate señaló que el lunes concurrirán los funcionarios para evitar la interpelación










