Como un verdadero tándem, los bloques del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio obturaron el proyecto oficial de aumento de tasas e hicieron valer sus números de concejales para imponer el 27% votado con la negativa vecinalista.
El proyecto del oficialismo proyectaba un incremento de tasas que pasó del 46% inicial a un 30% a partir de enero y un incremento basado en indicadores de la economía nacional, que fue descartado por mayoría; asimismo se congelan los sueldos de los cargos políticos con el que se ahorrarían unos $9 millones los cuales pasarán a engrosar un fondo especial destinado al área sanitaria.
Asimismo, el resto de los números quedaron inalterables: el monto global es de $3.018.121.598 pesos, (un 32% superior al del mismo período de 2019) de los cuales $1.843.762.769 corresponden a la administración central; $850.624.027 para el Centro Municipal de Salud, $181.879.618 para el Ente Vial Rural y $142.479.311 para el de Claromecó Servicios Turísticos.
«Las moratorias se constituyen en certificados de una gestión tributaria deficiente tanto desde su planificación como desde el cumplimiento de los indicadores de resultados», alegó el peronista Martín Garate mientras que el macrista Roberto Fabiano coincidió al subrayar que «benefician al que no paga, ya que muchos esperan estas moratorias sin pagar beneficiándose por la quita de intereses al encuadrarse en este esquema, especulando y beneficiándose respecto del vecino que cumple mes a mes».
Por otra parte, el peronismo aseguró que el proyecto original presupuestario «transfiere al vecino los costos de una mala administración», a la que también definió como «negligente», «ineficaz», «que le paga a los suyos muy bien, con salarios de seis cifras para la planta política y salarios por debajo de la línea de la pobreza para las y los trabajadores y sus familias», «sin ninguna transparencia ni información» y que incurre en la «creación de cargos absolutamente innecesarios, políticos, creados y sostenidos para ser adjudicados a personas afines al MV».
En tanto, el bloque cambiemita sumó que «no podemos pedirle al vecino que pague cada vez más sueldos a los funcionarios públicos y cada vez mas altos, y además que esté al día con los impuestos y tasas. La situación crítica que hoy vivimos nos interpela a la reflexión a la empatía y al esfuerzo mancomunado de todos los sectores, especialmente del sector político».










