La vida diaria en Orense, luego de que se produjera allí el primer caso del distrito, se trastocó por completo y la rutina diaria cedió ante las restricciones propias de una cuarentena extendida.
El delegado Eduardo Pecker lamentó por Radio 3 la viralización de la identidad del paciente y de su entorno cercano casi al momento mismo de la confirmación oficial sobre su contagio.
«La vida nos cambió totalmente, tenemos que hacer muchos controles y vallamos los accesos norte y sur. Tratamos de ser los más rígidos posibles; en cuanto a las redes sociales o te pueden hacer un gran favor o un gran daño. Cada uno después deberá responder por lo que ha dicho. Está la parte maliciosa también porque en las localidades chicas se corre enseguida quién es quién», completó.








