Este mediodía tuvo lugar una reunión en la Secretaría de Seguridad para coordinar las medidas preventivas ante un nuevo Último Primer Día.
El ritual, tradicional desde hace un tiempo, lo realizan alumnos de sexto año de las escuelas y conmemora la última primera jornada del ciclo lectivo.
El «festejo» incluye arrojar agua y espuma a los alumnos de años inferiores tras una fiesta que se realiza en la madrugada, que ha llevado a que se registraran incidentes en anteriores episodios.
Según trascendió, la dependencia comunal cerrará al tránsito de la plaza céntrica durante la madrugada mientras aplicará controles de alcoholemia en el sector junto a la Policía Comunal.
Por otra parte, se indicó que clausuraron preventivamente unos cinco salones y casas de familia que fueron alquilados para iniciar los festejos.
El encuentro fue encabezado por el secretario Jorge Cordiglia, el comisario Flavio Ceigle e inspectoras distritales de establecimientos públicos y confesionales, como las responsables distritales Andrea Larrieu Lacoste y Vanesa Barani.








