Una encuesta realizada por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) destacó que la mayor superficie prevista para el trigo se explica en la necesidad de rotar los cultivos y no en una oportunidad comercial.
Según se desprende del relevamiento citado por el diario La Nación, también influyeron en la decisión de una mayor siembra influyeron las malas experiencias logradas con la cebada, que en las últimas campañas le había comenzado a ganar superficie al trigo.
«Seguimos muy bajos respecto de lo que se tiene que sembrar; estamos en un 60 % del potencial», remarcó el presidente de la Asociación Argentina del Trigo (Argentrigo), Matías Ferreccio.
Benjamín Banks, asesor de la entidad en la zona de San Cayetano y Tres Arroyos, consideró que habrá un incremento en la superficie de trigo en detrimento de la de cebada debido al mayor margen bruto esperado por parte del productor. Si bien Banks cree que los productores imprimirán un adecuado nivel tecnológico en sus planteos productivos de trigo, advirtió que será sólo «el necesario».
El contexto
Según CREA, la Argentina cayó del 5° en el ranking de países exportadores de trigo en 2000, al 10° puesto en la actualidad, superado por EE.UU., Unión Europea, Canadá, Australia, Rusia, Ucrania, Kazajstán, India y Turquía.
Este resultado es consecuencia de que los dos últimos ciclos productivos fueron los peores de los últimos cien años: en 2013/14 se sembraron 3,6 millones de hectáreas y se cosecharon 9,2 millones de toneladas, según el Ministerio de Agricultura.
Además, en las últimas seis campañas hubo áreas de siembra muy inferiores de los registros históricos, que oscilaron en 6 y 7 millones de hectáreas, consignó el periódico Perfil.






