La inseguridad volvió a posarse sobre un establecimiento educativo, convirtiéndose en la quinta entidad educativa que sufre algún hecho vandálico.
En horas de la madrugada, autores ignorados ingresaron al Jardín 901 ingresaron por un ventiluz de la sala de música del establecimiento y se alzaron con un parlante que finalmente no pudieron llevárselo.
Los delincuentes abandonaron el artefacto a la intemperie, en pleno patio de la escuela, y sufrió la inclemencia climática con lo cual se aguarda conocer si puede reutilizarse.








