Luego de la estampida del dólar tras los comicios de ayer, numerosos comercios de la ciudad presentaron un común denominador: «no hay precios», en referencia a la imposibilidad de concretar ventas de productos atadas a la cotización.
Poco después de las 10 horas, la divisa estadounidense llegó a operarse a $60 para luego ubicarse a $53 con un alza promedio del 17,2%.
En off the record, dos firmas dedicadas a la venta de materiales de construcción alegaron que no podían presupuestar cerámicos, porcellanatos ni aberturas de aluminio debido a que los precios de esos productos fluctúan de acuerdo a la moneda.
En cuanto al sector vehículos, otra empresa líder en venta de repuestos y accesorios para motos suspendieron la operatoria hasta que «el panorama aclare un poco» debido a que «no sabemos a cuánto vender ni cuánto nos costará reponer la mercadería».
Un caso paradigmático lo constituyó un vivero, que también solicitó reserva de identidad: al momento de contactar a su distribuidor habitual en la zona norte del Conurbano, éste le indicó que por el momento no estaba tomando pedidos.










