El Papa Francisco afirmó ayer que no hay fecha cierta para su regreso a la Argentina, aunque estimó que no será antes de 2016, cuando también visitará Chile y Uruguay.
«No sé cuándo está planeado ir allá, antes del dieciséis no, seguro. Pero lo que sí es seguro es que si visito Argentina, tengo que visitar Chile y Uruguay, los tres juntos. Así que estaremos allí», subrayó.
De confirmarse el viaje para 2016 es probable que el Papa decida ir a Tucumán, en coincidencia con el bicentenario de la Declaración de la Independencia y en ocasión del Congreso Eucarístico Nacional que se hará en la capital provincial.
A fines de julio, el arzobispo tucumano Alfredo Zecca, ex rector de la Universidad Católica Argentina en tiempos de Jorge Bergoglio, invitó al pontífice a que visite la provincia en 2016 con motivo de esos dos acontecimientos.
«Preparamos el corazón de los argentinos con miras al Congreso Eucarístico Nacional de 2016 y quiera Dios que tuviéramos la bendición de su presencia», escribió en aquella carta de invitación también firmada por el sacerdote Miguel Elías Alderete Garrido.
El pontífice argentino habló de su posible regreso a Latinoamérica al recibir ayer en el Palacio Apostólico a un grupo de ex alumnos jesuitas uruguayos, a quienes les agradeció la visita y les dijo: «Me traen tantos recuerdos de allá», consignaron agencias internacionales.
«Lo único que me extraña es que no haya ninguno con el mate. ¿No se animaron? Ahí les faltó la veta uruguaya. Porque cuando vino el Presidente de ustedes estábamos con el mate», recordó en referencia al presidente de Uruguay José Mujica que lo visitó en junio.
El regreso de Bergoglio a la Argentina para estar «junto a sus compatriotas» ha sido motivo de especulaciones desde su elección pontificia el 13 de marzo.
En un principio, se especuló con que podía ser en julio, después de presidir en Río de Janeiro la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Pero esa posibilidad se descartó luego de que la presidenta Cristina Fernández se reunió en Roma con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo.
Allí se acordó que de hacerse fuera después de las elecciones de octubre y se barajó como fecha posible diciembre, aunque esa posibilidad fue nuevamente desestimada por el Vaticano.
En tanto, los obispos acordaron por unanimidad en la asamblea plenaria de abril cursar una invitación formal a su «hermano» y compatriota papa Francisco para que visite la Argentina, aunque sin condicionamientos de fechas.
«Puede esperar»
Asimismo, Francisco mencionó que en 2014 podría visitar Jerusalén y países de Asia, entre los que mencionó Sri Lanka y Filipinas. «Para ir a la Argentina yo creo que se puede esperar un poco, porque creo que todos estos viajes de los que les he hablado tienen una cierta prioridad», sostuvo en diálogo con los periodistas que lo acompañaron en el avión que lo llevó de regreso a Roma.
De todas formas, Francisco confesó que extraña: «Buenos Aires me falta. Pero es una falta serena».





