Pese a la importante presencia de inspectores de tránsito en las calles céntricas, el ordenamiento y el cumplimiento de la leyes de tránsito se hace casi imposible en Claromecó. Pareciera que los proveedores son más adeptos a la falta de respeto, infringiendo sin ningún tapujo con sus enormes vehículos cualquiera indicación que suponemos deben saber al tener su carnet de conducir profesional. Además abriendo paso al libertinaje de quienes lo ven, con la fácil frase, «si él lo hace yo también».
Aunque puedan esgrimir «es un ratito», «solo un minuto» «ya me voy», nos preguntamos cuanto tiempo lleva un conductor de moto o cuatriciclo degollarse en la punta de un camión o acoplado? habrá un tiempo relativo que todos nosotros no sabemos?. Cuanto tiempo tiene un acompañante que disfruta de sus vacaciones y queda aprisionado contra algunos de estos vehículos y su asiento decapitado?
Nada cuesta estacionar como corresponde y llegar hasta el comercio con la carretilla, recuerden la frase de «Tito»… hay más tiempo que vida.






