Rubén «Porra» Santos, sobre quien pesaba una denuncia por una presunta golpiza hacia su esposa, se declaró inocente ante el fiscal Gabriel Lopazzo.
Fue sindicado por su mujer como el autor de una agresión que habría durado tres días, y por la que se investiga una supuesta «privación ilegítima de la libertad y lesiones leves”.
Luego de prestar declaración en Fiscalía, acompañado por su defensora Laura Pereyra, Santos quedó alojado en la Comisaría Primera, ahora en carácter de detenido.
Su esposa había recibido las curaciones pertinentes en el Hospital Pirovano, y luego dada de alta y ubicada a resguardo.
El denunciado argumentó su defensa mencionando un presunto intento de suicidio de su pareja.







