Es la primera resolución en este sentido en Tres Arroyos. Se inició en los primeros días de enero de 2013 cuando el grupo “Mascoteros de Tres Arroyos” intervino para rescatar a un perro, de gran tamaña, que se encontraba abandonado en una vivienda del barrio FONAVI Terminal. Debido a las malas condiciones que presentaba, el can murió.
El grupo mascotero se convirtió en querellante y el acusado firmó un juicio abreviado para evitar el debate oral y público. Se le aplicó prisión por 30 días en suspenso y una indemnización de $ 2 mil, dinero que deberá entregar a “Mascoteros de Tres Arroyos”.







