El fiscal Mauricio del Cero solicitó una pena de 9 años de prisión para Fiorella Damiani, acusada de falso testimonio agravado en causa criminal por hechos que se remontan a 2017.
La causa se originó tras una denuncia por violación agravada presentada por la joven, que en ese entonces tenía 18 años. A partir de su declaración fueron detenidos Joaquín Álvarez y Fernando Pereyra, quienes permanecieron privados de la libertad durante cinco días, imputados por un delito cuya pena va de 8 a 20 años de prisión.
Con el correr del tiempo y tras la aparición de videos que estaban almacenados en la nube, la investigación dio un giro completo. Ese material, presentado por la defensa, habría demostrado que el encuentro sexual fue consentido y que no existieron las circunstancias relatadas en la denuncia inicial.
El fiscal explicó que no se trató simplemente de una “falsa denuncia”, sino de un falso testimonio agravado, figura que contempla penas más severas porque implica incriminar deliberadamente a otra persona en un proceso penal. “El falso testimonio pone en jaque al sistema de justicia y genera el peligro de fallos injustos”, sostuvo.
Según se expuso en el debate, la denunciante habría sostenido su versión durante años, incluso en distintas instancias judiciales, lo que derivó en más de 200 actuaciones y la intervención de alrededor de un centenar de funcionarios. Para la fiscalía, esto no solo perjudicó a los acusados, sino también al funcionamiento del sistema judicial.
En cuanto a la pena solicitada —cercana al máximo previsto para este delito— Del Cero argumentó que se tuvieron en cuenta como agravantes la cantidad de veces que la imputada habría mentido, la detención de los jóvenes y el impacto institucional del caso. Como atenuante, señaló que no posee antecedentes penales.
El veredicto se conocerá el próximo miércoles y genera gran expectativa en la comunidad, ya que podría sentar un precedente en torno a la responsabilidad penal en casos de denuncias falsas dentro de procesos por delitos sexuales.









