Incluso dentro del territorio provincial, la originación del cereal se encuentra fuertemente concentrada en el sur, destacándose partidos con tradición agrícola como Tres Arroyos, Necochea, Tandil, Coronel Dorrego y Lobería, que vuelven a posicionarse como zonas estratégicas para el desarrollo del cultivo.
En términos de volumen, la comercialización total de cebada —tanto forrajera como cervecera— alcanzó aproximadamente las 4,5 millones de toneladas, sobre una cosecha estimada de 4,8 millones. Del análisis de estos números se desprende que el 39% de la mercadería se vendió antes del inicio de la campaña, mientras que el 53% se negoció durante su desarrollo. El 8% restante quedó para operaciones posteriores a la finalización del ciclo, que concluyó en noviembre pasado.
Respecto a las modalidades de contratación, los contratos de compra-venta fueron claramente predominantes, representando el 99% de las operaciones, mientras que el canje tuvo una participación marginal del 1%, en línea con el promedio histórico. En cuanto a la entrega, el 58% de la cebada se comercializó con entrega diferida y el 42% con entrega disponible contractual.
Otro dato relevante surge del análisis de los precios: el 58% de las toneladas se negoció con precio hecho, mientras que el 42% restante quedó bajo la modalidad de precio a fijar. Esta última opción mostró un crecimiento significativo, duplicando el promedio de las últimas campañas, que se ubicaba en torno al 21%. En la mayoría de los casos, la referencia para fijar precios fue la provista por el comprador, especialmente en cebada cervecera, donde también se aplican fórmulas vinculadas a la calidad del grano entregado.
El desempeño del cultivo reafirma la importancia de la cebada para la economía agrícola bonaerense y, en particular, para los distritos del sur provincial, que continúan siendo actores centrales en el mapa productivo y comercial del cereal.
Fuente: bichosdecampo.com.ar.








