El Movimiento Vecinal evocó la figura de una de sus más fieles colaboradoras, con dos cuadros que la recuerdan, en la sede partidaria ubicada en calle Dorrego.
En uno de ellos, se colocó el atuendo que solía utilizar para los comicios (de color amarillo y negro) y el restante es una caricatura.
Asistieron al evento el Intendente Carlos Sánchez, integrantes del Ejecutivo, autoridades del vecinalismo, como así también amigos y familiares de Lía Duca.
El vicepresidente del MV, Hugo Fernández, valoró el aporte que la homenajeada hizo «desde la fundación, allá por el año 1985, de manera silenciosa, y con sabiduría, sin pedir nunca nada a cambio. Queremos que las generaciones venideras de nuestro movimiento la reconozcan como guía y ejemplo para todos».
«Fue siempre la primera a la hora de la militancia, repartiendo boletas», dijo Fernández, al tiempo que recordó su participación decisiva en una acalorada asamblea del MV, desarrollada en medio de disputas internas.
También habló su hija Laura, que agradeció el homenaje y evocó la figura de su madre. «Ella tomó esta causa como propia, jamás pidió un puesto. Vivió como una diosa, no la vamos a olvidar», señaló visiblemente emocionada.
Finalmente el Intendente Sánchez mencionó que «el recuerdo de Lía nos toca y conmueve. Fue una vecina ejemplar, a quien deberíamos seguir. Nunca pidió nada para ella, y colaboró siempre con Tres Arroyos, desde varios aspectos».








