La 64° edición del concurso más importante de Sudamérica ya tiene sus nombres grabados en la historia grande. En una madrugada que quedará para el recuerdo por la calidad de las piezas, el tresarroyense Leandro Gabriel Gago logró el sueño de todo pescador local: ganar en su propia casa y con la especie más preciada de nuestro mar.
La Zaranda, el sector de los sueños
La zona de La Zaranda se convirtió en el epicentro de la gloria. Allí, a la 1:26 de la mañana, Gago clavó la corvina negra de 2,853 kg que lo catapultó directamente a la cima del clasificador. Fue una captura trabajada, en el momento justo de la noche, que le permitió adueñarse de la Toyota Hilux 0km y del aplauso unánime de los miles de aficionados que colmaron la costa.
Un podio de jerarquía regional
Pero el campeonato no fue solo para Tres Arroyos. El segundo escalón quedó en manos del bahiense Fabián Espíndola, quien también en la zona de La Zaranda y apenas comenzada la madrugada (a las 00:10), logró extraer un soberbio ejemplar de corvina negra de 2,561 kg. Su pieza fue la que marcó el ritmo durante gran parte de la noche y le dio un merecidísimo segundo puesto.
La sorpresa y la emoción de la jornada la puso el hombre de Benito Juárez, Martín Fauret. En su debut absoluto en el concurso, Fauret logró meterse en el podio con una negra de 2,486 kg sacada en el Segundo Salto y Medio. Su captura, producida a las 2:30 de la mañana en el famoso «último tiro» antes de irse a dormir, cerró un podio histórico donde, por primera vez en años, los tres primeros puestos fueron ocupados exclusivamente por corvinas negras.
El cierre de una edición histórica
Con estos tres campeones a la cabeza, el Club de Cazadores cierra un 2026 inolvidable. El balance es contundente: más de 5.700 voluntades, un clima que acompañó en cada minuto y una ganchera que recuperó su mística con ejemplares de primer nivel. La fiesta se traslada ahora al escenario principal para la entrega de premios, donde las llaves de los vehículos cambiarán de manos para siempre.









