El intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, confirmó avances en la esperada obra de recambio de la red de agua potable en la ciudad, un proyecto considerado clave para mejorar la calidad del servicio y la presión en distintos barrios.
El jefe comunal explicó que se trata de la primera etapa de una obra estructural que permitirá renovar cañerías instaladas en 1964, es decir, con más de 60 años de antigüedad. “Es el comienzo de la obra más trascendental, importante y necesaria que tenía que abordar Tres Arroyos”, afirmó.
Según detalló, el proyecto contempla el recambio de unos 27.000 metros de cañerías y alrededor de 4.000 conexiones domiciliarias, además de la renovación de distintos componentes del sistema de distribución.
Garate indicó que la inversión supera los 6.800 millones de pesos y será financiada por la Provincia de Buenos Aires, tras gestiones realizadas ante el Ministerio de Infraestructura y la Subsecretaría de Recursos Hídricos.
El intendente explicó que el proceso incluyó previamente un estudio de modelación hidráulica financiado por el municipio, que permitió determinar cuáles eran los sectores de la ciudad más afectados por los problemas de presión y pérdidas en la red.
En ese sentido, señaló que la obra comenzará en la zona cercana a la Plaza del Árbol, uno de los sectores donde se registran mayores inconvenientes en el sistema.
Garate reconoció que los trabajos generarán molestias temporales para los vecinos, ya que será necesario abrir calles y realizar excavaciones profundas para retirar las antiguas cañerías de fibrocemento y colocar nuevas tuberías con tecnología actual.
“Es una obra que va a generar incomodidades porque hay que romper y va a llevar tiempo, pero es fundamental para mejorar el servicio”, remarcó.
En cuanto al cronograma, adelantó que la apertura de sobres de la licitación está prevista para fines de abril, tras lo cual se avanzará con la adjudicación y el inicio de los trabajos.
El jefe comunal destacó además que el proyecto forma parte de un plan integral para mejorar el sistema de agua en la ciudad, que incluye la finalización de una cisterna, la construcción de nuevos pozos de extracción y otras intervenciones complementarias.
“Estamos dando el primer paso para resolver un problema histórico de la red de agua corriente de Tres Arroyos”, sostuvo Garate, al tiempo que expresó su deseo de que futuras gestiones continúen con nuevas etapas del recambio hasta completar la totalidad del sistema.
Por último, señaló que la obra también tendrá impacto positivo en el empleo local, ya que las empresas que se presenten a la licitación podrían incorporar mano de obra de la ciudad durante el desarrollo de los trabajos.










