Un recorrido por la historia y las peculiaridades del icónico perro arrugado de origen oriental
Origen e historia
El Shar Pei es una de las razas más antiguas que existen, con raíces que se remontan a la Dinastía Han en China (alrededor del año 200 a.C.). Originario de la provincia de Guangdong, inicialmente no fue concebido como un perro de lujo, sino como un animal de trabajo multipropósito: se utilizaba para el pastoreo, la caza de jabalíes y como guardián de propiedades. A mediados del siglo XX, la raza estuvo a punto de extinguirse tras la revolución comunista, pero sobrevivió gracias a criadores en Hong Kong y Taiwán que lograron exportar ejemplares a Occidente.
Características físicas y el peculiar pelaje
Lo primero que salta a la vista son sus abundantes pliegues y arrugas, que cubren su cuerpo especialmente durante su etapa de cachorro. Su nombre se traduce literalmente como «piel de arena», haciendo referencia a su pelaje único: es corto, áspero, rígido y casi punzante al tacto. Existen tres tipos de pelaje reconocidos: horse coat (muy corto y áspero), brush coat (un poco más largo y suave) y el menos común bear coat. Otra característica inconfundible es su lengua, que debe ser de un color azul-negruzco, rasgo que comparte únicamente con el Chow Chow.
Gama de colores
La paleta de colores del Shar Pei es amplia, siempre que sean colores sólidos. Se pueden encontrar ejemplares en tonos negro, azul (grisáceo), lila, crema, leonado (fawn) y rojo. No se aceptan oficialmente ejemplares con manchas de distintos colores o patrones tipo «vaca».
Conducta y carácter
Es un perro con un temperamento sereno, independiente y sumamente leal a su familia, aunque suele ser reservado y desconfiado con los extraños. No es el típico perro «faldero» que busca atención constante; su carácter es más bien felino y digno. Debido a su pasado como guardián, posee un instinto de protección muy agudo, por lo que requiere una socialización temprana para evitar que se vuelva demasiado territorial.
Crianza y alimentación
La cría del Shar Pei requiere atención especial a su higiene, especialmente en la limpieza de sus pliegues para evitar infecciones cutáneas. En cuanto a su alimentación, son perros propensos a alergias alimentarias, por lo que se recomienda una dieta de alta calidad, preferiblemente basada en proteínas limpias (como pescado) y baja en cereales. Son propensos a una condición genética conocida como «Fiebre del Shar Pei», por lo que las revisiones veterinarias periódicas son esenciales.
Fuentes consultadas:
- American Kennel Club (AKC) – Shar Pei Breed Standards.
- The Hong Kong Shar-pei Club – Historical Records.
- Federación Cinológica Internacional (FCI) – Grupo 2: Perros tipo Molosoide.










