En una jornada marcada por la emoción y el sentido de comunidad, el barrio Nuevo Olimpo celebró hoy la inauguración oficial de su flamante plazoleta. El nuevo espacio público, diseñado para ser el epicentro de la recreación y el disfrute vecinal, representa un hito en la urbanización del sector y un triunfo para la gestión participativa en el distrito.
El proyecto no surgió de una planificación aislada, sino que fue el resultado directo de una demanda histórica de los residentes. A través de la mediación de la Dirección de Acción Social, el municipio logró transformar esa necesidad en una realidad palpable, brindando a las familias un lugar común donde fortalecer vínculos y compartir actividades al aire libre.
Un proceso basado en el consenso
Durante el acto protocolar, que reunió a un nutrido grupo de vecinos y autoridades locales, el director de Acción Social, Damián Almeira, puso énfasis en la metodología de trabajo empleada. «Esta plazoleta es el testimonio de lo que sucede cuando hay escucha activa. Es el fruto de un proceso de consenso y trabajo conjunto que nos permitió pasar de un pedido vecinal a una obra terminada», señaló el funcionario.
La importancia del espacio público en tiempos complejos
Por su parte, el intendente Pablo Garate cerró la ceremonia con un discurso centrado en el rol social de la infraestructura urbana. El jefe comunal destacó que, más allá del valor físico de la obra, estos espacios cumplen la función crítica de consolidar la identidad del barrio y mejorar la calidad de vida cotidiana.
«Trabajamos todos los días para mejorar la ciudad. Sabemos que falta mucho, pero seguimos avanzando con compromiso y presencia en cada barrio haciendo obras en un contexto muy difícil», afirmó Garate, haciendo referencia a la coyuntura económica que atraviesa la región, pero reafirmando la voluntad política de no detener la inversión en los sectores que más lo requieren.
La inauguración concluyó con un clima de celebración entre los presentes, quienes ahora disponen de un rincón renovado para el esparcimiento, demostrando que la colaboración entre el Estado y el vecino sigue siendo el motor más eficiente para el progreso local.
















