Noviembre es un mes clave para el trigo porque se amalgaman diversas razones que son fundamentales. El buen volumen, la correcta humedad y la justa temperatura son un combo para ver como está el cultivo. Gonzalo Rodera, ingeniero de la Cooperativa Agraria dialogó con Radio 3 y expresó su mirada sobre el presente, las condiciones actuales y la proyección del 2022.
«Veníamos con una fina bárbara que nos hacía ilusionar que tendríamos una gran cosecha pero el calor de estas últimas semanas no fue productivo» sostuvo Rodera molesto por las altas temperaturas pero esperanzado con la posibilidad de que lluevan varios milímetros en los próximos días.
El ingeniero coincidió con la idea de que habrá menos rinde pero mayor contenido proteico y lanzó: «Cualquier productor prefiere rinde antes que calidad». El fundamento de esta enunciación se debe a que la calidad no se paga de la mejor manera.
Por otra parte, manifestó que el negocio de la cosecha fina será bueno para quienes compraron fertilizantes y productos agroquímicos a precio atrasado, es decir, hace varios meses. Al mismo tiempo, planteó un escenario complejo e incierto para 2022 puntualmente debido al valor que puedan llegar a tener los commodities.








