Con motivo del feriado por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, las principales arterias de la ciudad amanecieron vacías y sin el habitual ritmo de un día hábil.
El testimonio gráfico es elocuente: unos pocos vehículos y transeúntes rompieron levemente la monotonía de una jornada gris.








