Nahuel Soto, el joven que padece un tumor sangrante denominado angiofibroma de cavum nasofaringeo juvenil, fue intervenido quirúrgicamente en la clínica privada Fleni.
Semanas atrás, la obra social IOMA no había autorizado en tiempo y forma su internación, lo que había impedido su ingreso al quirófano y que posteriormente logró ser habilitado para su intervención. Producto de la enfermedad, perdió la visión de un ojo.
Mary Sabatini, su madre, dialogó con Radio 3 y calificó como sorprendente la recuperación postoperatoria de Nahuel.
«Está muy bien, tiene dolores normales de una operación y estamos muy felices de verlo salir lúcido, hablando y preguntando cómo salió. Debieron reconstruirle el ojo y colocarle una prótesis y se hizo para que mejore su calidad de vida. Nahuel estaba muy asustado pero ahora estamos muy bien porque falta poco que esté en casa», calificó.








