Un incompleto interbloque peronista consideró «un contexto trágico» la votación de la rendición de cuentas y le exigió al vecinalismo «ponerse al frente del reclamo social» como también al oficialismo nacional y provincial tener «eficiencia económica y capacidad política».
Los cuatro bloques que componen el ejido justicialista (Frente Renovador, Unidad Ciudadana, FpV – PJ y Alternativa por una Justicia Social) acompañaron los gastos del Ente Claromecó y Vial Rural junto al del Concejo Deliberante para luego rechazar los de la Administración Central y el Centro Municipal de Salud.
La excepción la constituyó el renovador Matías Fhurer, quien optó por sostener sus propios argumentos por fuera de la amalgama justicialista.
La edil Mercedes Moreno condujo como única oradora al denunciar la gestión como «ineficaz e ineficiente» y luego evaluar que el estudio de los números se hizo al trasluz de la actual situación económica.
«En épocas de recesión y crisis, no queda planificación económica que queda en pie además de la falta de sensibilidad de los gobiernos nacional y provincial. El Municipio hace malabares, pero no se analiza igual si es un gobierno con dos años de uno que lo hace desde 1995. Hay dos caminos: endeudamiento o ajuste», recitó.
Sintéticamente, criticó la baja recaudación ejercitada por el vecinalismo además de alertar sobre la subpresupuestación de la asistencia social.
«Hay un dato esclarecedor que pasó desapercibido: el dinero presupuestado para ayuda social no alcanzó: se necesitaron más de $30 millones de un presupuesto de $7 millones. Este año tampoco alcanzará, porque se presupuestó $21 millones y llevan gastados $16 millones en el primer cuatrimestre», reveló.
«El Hospital es el ejemplo de recursos empleados y eficiencia: la aparatología entregada por el gobierno nacional anterior y la Comisión de Amigos en materia de infraestructura, no se condice con la pericia para ejecutar el presupuesto», subrayó.








