Con la mira puesta en la compleja situación económica nacional, el Concejo Deliberante procedió a la votación por la rendición de cuentas del período 2017 en donde primó el rechazo de Cambiemos y parte del interbloque peronista a los números de la Administración Central y el Centro Municipal de Salud.
Por otra parte, se produjo el acompañamiento unánime a los números del Ente Vial Rural, Claromecó y el Concejo Deliberante, respectivamente.
La excepción la confirmó el renovador Matías Fhurer, quien decidió no sumarse al análisis de la amalgama justicialista y optó acompañar la presentación oficialista; ésta a su vez, tuvo una réplica de parte del vecinalista Guillermo Salim, quien criticó el «mandato político» de no suscribir las finanzas comunales.
«Los números fueron convalidados por el Tribunal de Cuentas»
Salim puntualizó que los gastos orbitaron sobre la recaudación propia más que por las obligaciones provinciales, al subrayar que hubo un recupero de deuda tributaria de más de $20 millones.
«El Municipio terminó el 2017 sin resentir servicios, hizo obras y adquirió maquinarias; además, se atendió a las crecientes demandas de las familias. Siempre fue decisión de esta gestión mantener el equilibrio presupuestario y se hicieron esfuerzos en ese sentido, sin necesidad de acudir a ayudas extraordinarias», focalizó.
Por otra parte, enalteció el incremento salarial municipal del 29% y denostó la suba en la energía eléctrica por el impacto gravoso en las arcas para justificar las erogaciones del Centro Municipal de Salud.
«El aumento de precios impacta en la compra de insumos y la reposición de bienes, con lo que algunos precios farmacéuticos superaron el 300% de aumento. Se continúa abosrobiendo las cápitas de PAMI, que requiere más aumentos; además absorbió el impacto del no acuerdo de los profesionales con el Círculo Médico», extendió.
Enojos al cierre
Al cierre y con visible fastidio, eligió responderle a la presentación hecha por el cambiemita Horacio Espeluse y le espetó que «intenta sembrar dudas» en plena sesión extraordinaria.
«Nos venimos a desayunar de algunas cuestiones que, curiosamente, no fueron consultadas durante los dos meses que el tema se trató. No quiero creer que sea una picardía política, no voy a permitir que maliciosamente se siembre una duda y no quiero caer en cuestiones personales pero el concejal estuvo 31 días de licencia y tal vez por eso no pudo hacer estas consultas», le dedicó enardecido.
Réplica cambiemita
Espeluse recogió el guante y defendió su posicionamiento al rechazar dos de los ítems, tras rechazar las imputaciones del anterior.
«No se enojen, porque simplemente nos basamos en cuestiones concretas y específicas sobre las revisiones de cuentas. Vinimos a una sesión pública y decimos las cosas con total claridad. Quizás hasta ahora no ha tenido incidencia; quizás se hacía más político pero estamos poniendo en juego cómo se ha manejado la administración», replicó.








