Martín Aristain afina la puntería y apunta la bocha en dos direcciones: por un lado, el subcampeonato provincial conseguido en la categoría Individual le brinda la posibilidad de jugar el Torneo Argentino. Por el otro, su incursión exitosa en la novedosa modalidad Zerbin le abre puertas para competir en el plano internacional.
En diálogo con Línea de Juego, el joven bochófilotresarroyense mencionó detalles del certamen provincial de Zárate, en donde accedió a la final, tras superar a duros oponentes, entre ellos el bahiense Urra.
“En la zona se dio una situación bastante rara, porque tanto Gabriel Urra como yo perdimos con el jugador de Chivilcoy, y tuvimos que definir mano a mano el pasaje a la siguiente ronda. Por suerte pude ganar; luego superé en cuartos al representante de San Pedro y en semis al de Berisso-Ensenada”.
En la definición la historia fue distinta, ya que Aristain no pudo con el crédito de Coronel Suárez, Matías Sánchez, cediendo por 15 a 10. De todas formas, aseguró su pasaje a la instancia nacional, que se disputará en octubre.
Refiriéndose específicamente al Zerbin , aclaró que ya participó de un selectivo en Entre Ríos, que lo posicionó para una nueva convocatoria, que se llevará cabo próximamente en San Guillermo, provincia de Santa Fe.
En el caso de quedar elegido, Martín tendría la posibilidad de representar al país en esta nueva modalidad, nada menos que en una cita mundialista.
Martín explicó que “el Zerbin es una variante que combina las bochas con una buena preparación atlética, por lo que exige estar muy bien desde ese punto de vista”.
Se juega de a parejas, y se emplean dos bochas de materiales distintos, una de plástico (a la que se le debe pegar) y otra de bronce (con la que se tira).
Las medidas de la cancha también son especiales, por lo que implica toda una tarea de adaptación al juego.
Ahora se abre una disyuntiva para el bochófilo local, ya que en el caso de quedar seleccionado para el equipo de Zerbin, no podrá participar del Torneo Argentino. Sin embargo, la chance de concretar una experiencia internacional no sería desdeñable. “La posibilidad lo vale, y ojalá se dé de esa manera”, resumió.






