Se llevó a cabo esta noche una ponencia sobre las posiciones en torno a los proyectos sobre interrupción voluntaria del embarazo, organizado por la Asociación de Mujeres Universitarias y con una considerable afluencia de público.
Coordinada por la periodista Andrea Elgart y bajo el formato de exponer las diversas perspectivas que confluyen en la arena pública, no siempre coincidentes, representantes de agrupaciones provida, del ámbito de la salud, académico, del derecho, de la política y de los derechos humanos se dieron cita en el Salón Blanco municipal.
Del encuentro, participaron la psicóloga y docente María Elena Nieva; la psicóloga Marcela Pascucci; la integrante del Ministerio Público Fiscal, Natalia Ramos; la referente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación,Lucía Rodríguez, psicóloga y el abogado Guillermo Torremare.
Contrapuntos sobre el inicio
Nieva, organizadora de la «Bicicleteada por la Vida», rechazó el aborto por considerar que la unión de dos células «es una persona» mientras que Pascucci, militante de izquierda, coincidió en la ausencia estatal sobre la problemática pero asumió la defensa de la libertad de elección de la mujer.
«La unión de dos células es una persona; a la quinta semana, el corazón late y se forma la columna y el corazón; a la séptima, los ojitos, la carita y los pies. El aborto es un fracaso social porque la sociedad debe brindarle el apoyo necesario para poder sostener esa vida», consideró la primera.
La segunda valoró que «no vengo a dar mi posición regida en prejuicios morales o religiosos. No debato si hay que abortar o no: la posición que tengo es con respecto a la legalización de una práctica cotidiana, sobre la clandestinidad de un problema de salud. Estamos a favor de la maternidad elegida, no forzada», observó.








