Días pasados, el diputado renovador Pablo Garate se reunió con autoridades del Centro de Formación Profesional 401.
En dicha reunión, su director Carlos Otero le planteó la notificación de los cambios que afectarán en cierta forma cuestiones específicas de la modalidad.
Asimismo, se hizo referencia que las edades de los alumnos se acotarían de 17 a 35 años, lo que quitaría posibilidades a personas de más edad que hoy por hoy forman parte de la gran matrícula que el CFP tiene en la actualidad: aproximadamente 1200 alumnos de entre 16 y 68 años.
Garate ofreció su colaboración desde su rol como legislador y vicepresidente de la Comisión de Educación de la Legislatura: en ese sentido, comprometió su colaboración y la de todo el equipo de trabajo.








