Ante los reclamos de los vecinos de zona cercana al frigorífico acerca del vertido de efluentes con sangre animal y el mal olor reinante, desde la Secretaría de Gestión Ambiental se explicó que «desde diciembre del año pasado venimos trabajando en el tema. Ya hubo una auditoría del OPDS y la Municipalidad labró actas, por la constatación de infracciones».
El referente del área, Ricardo D’Annunzio, aclaró sin embargo que «la empresa está respondiendo a los requerimientos en cuanto al tratamiento de efluentes, y acondicionó sus instalaciones, además de mejorar el mantenimiento».
Agregó además que «desde Obras Sanitarias se efectuó un trabajo de mejoramiento de cloacas que van desde el frigorífico hasta la calle Suipacha, para que puedan desagotar en estas cañerías. También hay un proyecto para incorporar una bomba que permita volcar los efluentes a otro ramal, que proviene de Villa Italia, por lo que la empresa contaría con dos opciones de vertido de líquidos».
Finalmente, D’Annunzio señaló que «con el crecimiento de la ciudad, se trata de una fábrica que ahora quedó enclavada en en el radio urbano. Hay animales, corrales, y al estar rodeada de barrios existe la posibilidad de que este tipo de situaciones ocurran, por lo que se debe trabajar a diario para mitigarlas».








