El accionar delictivo sumó dos nuevos hechos de características violentas entre la noche de ayer y la mañana de hoy, al conocerse el ingreso de individuos armados en sendas viviendas ubicadas en Sadi Carnot al 970 y Humberto Primo al 164.
En el primero de los domicilios mencionados, propiedad de la familia Fusaro, dos malhechores accedieron anoche a la casa por la puerta principal. Tras golpear y reducir a sus ocupantes, se llevaron un magro botín, consistente en unas pocas alhajas y algo de dinero en efectivo.
María Fusaro y su esposo Néstor (a quienes acompañaba la mamá de la primera mencionada) sufrieron golpes en la cara y recibieron amenazas con un machete e incluso agua hirviendo, al tiempo que los ataron con precintos.
La misma odisea, en Humberto Primo al 100
Por otra parte, un hecho se características coincidentes sucedió esta mañana a las 7 en la vivienda que habita el empresario local Héctor Uzcudún.
Según fuentes policiales y familiares consultadas por Diario 3, dos ladrones ingresaron por la parte trasera de la finca y se escaparon por una obra en construcción ubicada en calle 1810.
Presumiblemente con un palo, los delincuentes golpearon a Uzcudún en varias partes de su cuerpo, y aunque le reclamaron dinero solo se llevaron un celular.
El damnificado, que está fuera de peligro, recibió atención médica en primer término en el Hospital Pirovano, y luego fue trasladado a la Clínica Hispano, en donde se hallaba internado hasta el mediodía de hoy.







