Los bloques del peronismo local continúan explorando la posibilidad de conformar un interbloque en el Concejo Deliberante, aunque las negociaciones oficiales se encuentran estancadas.
Según indicaron fuentes con participación en el caso, el diálogo se mantuvo bajo cuerda en sentido hacia la unidad de criterios en temas puntuales: sin embargo, las maniobras de seducción enfrentan diferencias, que si bien no son irreconciliables, plantean interrogantes de cara al acuerdo.
La primera es la distancia original que los divide desde que el bloque del Frente para la Victoria sufrió la escisión de quienes luego pasaron a revistar en el Frente Renovador: los primeros le achacan a los segundos cierta plasticidad a la hora de acordar o rechazar con Cambiemos en la esfera provincial; los ¿ex? seguidores de Massa les critican a los K el apoyo irrestricto a los designios de CFK y una cierta displicencia hacia la problemática local.
La segunda es quién ejercerá de vocero del aún nonato sector. Quienes encabezan el diálogo recelan de entregar el estratégico sitial, amén de las necesidades que cada uno enfrenta. No menos cierto es que, en caso de que fracase la intentona, recaerán todas las críticas sobre quien ocupe esa silla.








