Los guardavidas de Claromecó enfrentaron una jornada extremadamente complicada en materia de intervenciones, en donde realizaron seis salvatajes con nueve víctimas en total.
Los mismos se sucedieron en toda la extensión costera y además se sumaron intervenciones por un desmayo de una persona mayor en el exSamoa; un traslado por una luxación de hombros en el exNahuel Epú y un hombre con presunto ACV en la zona de baño de Dunamar que debió ser derivado al Hospitalito Juan Abad.
Además, por la proliferación de peces sapo (más conocidos como «viejas de agua») en la costa, se ejecutaron primeros auxilios a por lo menos tres personas.
Una de ellos, oriundo de Adolfo Gonzáles Cháves, debió ser socorrido debido a que se le incrustó una de las púas por más de un centímetro y las mismas cuentan con un elevado nivel de ponzoña, que genera molestias y reacciones alérgicas.







