Adriana Guerrero, ex concejal e hija de un dirigente histórico del justicialismo tresarroyense, quedó ungida anoche como nueva presidenta del PJ, mediante un acto en el que se concretó el traspaso del mando de manos de la titular saliente, Norma Gaído.
En el encuentro, desarrollado en la sede peronista ubicada en Rivadavia al 400, se entregaron los diplomas a las flamantes autoridades del Consejo Directivo partidario, y se efectuó un reconocimiento a afiliados de larga data identificados con la doctrina de Perón. Luego se desarrolló un brindis de fin de año.
Participaron varios referentes políticos de distintas líneas internas (no todas) del justicialismo tresarroyense que, no obstante, trabajan de manera separada en el seno del Concejo Deliberante.
Luego de dos traspasos de presidencia incómodos, con entrega de llaves de la casa partidaria «por escribanía» (de Varese a Garate y desde este último a Gaído) finalmente el protocolo se cumplió como corresponde.








