La votación del Presupuesto 2018 se inclina hacia la aprobación por mayoría luego de las tareas de persuasión del oficialismo para que la iniciativa salga, si no por unanimidad, por una cómoda mayoría.
Más allá del acompañamiento irrestricto de la bancada vecinalista, Cambiemos aportaría sus cinco votos para concretar la entrada en vigencia de la «ordenanza de ordenanzas».
Entre ambas bancadas y por fuera de los lógicos cuestionamientos que recogerá del macrismo, sumarían once manos. La cuenta se simplificó, dicen algunos parroquianos, luego de que el oficialismo accediera a cederle la presidencia al letrado Matías Meo Guzmán en el inicio de una nueva alianza política entre los bandos.
«Es un Presupuesto sincerado», dedican los massistas
En la alianza 1País, circuló con insistencia el rumor de que el edil Julio Federico votaría en contra, situación que lo diferenciaría de sus compañeros Andra Montenegro y Matías Fhurer. Será tarea de éste último convencer al edil rebelde, de quien voces interesadas indican que sólo lo haría con el objetivo personal de diferenciarse del resto.
«Hemos leído todo y hay cosas que están muy bien: hay apertura de items y hoy creo que el Municipio tuvo que hacer este sinceramiento porque anteriormente no estuvo claro», otorgó Fhurer por Radio 3.
En tanto, pidió al macrismo que «no se demagogice (SIC) con que se bajen los sueldos, sacar tal o determinado puesto. Me parece una aberración política que en una comisión donde se trata el Presupuesto, empezar a hacer eso».
Los K, diferentes pero parecidos
En tanto, y si bien Unidad Ciudadana fue uno de los dos bloques que puntualizó críticas hacia las erogaciones de seguridad y salud, prestaría su conformidad para que la ordenanza entre en vigencia sin mayores contratiempos.
De forma coincidente, la monobloquista Mercedes Moreno cuestionó la falta de eficacia en la asignación de recursos en materia sanitaria pero su objeción no impediría acompañar la votación. Por el momento, nada se sabe de cuál será el accionar del otro unibloquista de sangre K, Sebastián Suhit, quien ahorra palabras esperando la sesión.








