José Luis Marinangelli, que trabaja desde hace mucho tiempo en las divisiones formativas del rugby en el TARHC, lamentó la complicada situación que viven las categorías en relación con la URS (Unión de Rugby del Sur), a punto tal que evalúan puertas adentro la chance de abandonar esa asociación.
En diálogo con Línea de Juego, comentó que existe un trato desigual, “ya que siempre nos exigen viajar para disputar partidos con los clubes de Bahía Blanca, pero nadie accede a visitarnos. Se hace el esfuerzo de asistir y lo que se pide, por lo menos, es una devolución de esa gentileza”.
Esta coyuntura redunda en una notoria falta de competencia para los chicos tresarroyenses, que se ven imposibilitados de medir sus fuerzas con equipos similares.
“Esta sensación la comparten todos los clubes que integran la URS y que están por fuera de Bahía Blanca (Suárez, Pringles). Los bahienses cruzan una avenida y juegan, no les importa demasiado venir. Son más las chicanas que esgrimen para hacer una visita que otra cosa. Por todo ello, estamos con más ganas de retirarnos de la Unión que de quedarnos”, sentenció.
Aclaró que “la opción sería vincularnos a la Unión de Rugby de Mar del Plata, pero hay que ver cuáles son las exigencias de categorías que ellos imponen para ingresar. Son más serios y organizados, y por su puesto más competitivos”.
En esa asociación compiten todos los elencos de rugby marplatenses, además de Ayacucho, Tandil y Necochea. “Por lo pronto, sabemos que seguramente pedirán conformar planteles de Primera, Intermedia, tres divisiones juveniles y las formativas, lo que para nosotros actualmente es inviable en cuanto al número. Veremos de qué manera resolvemos este problema”.






