El Municipio reiteró su disconformidad por las cuchas instaladas en el centro y adelantó que hacia la primavera se irán retirando paulatinamente, en el marco de la pronta apertura del refugio canino en Aníbal Ponce 2900.
Las mismas forman parte del proyecto denominado Perritos Callejeros, que comenzó por la inquietud de un grupo mascostero que se encarga de confeccionarlas mediante donaciones. Hasta el momento, hay unas diecinueve instaladas y se utilizan para resguardo de mascotas callejeras durante el invierno.
En una visita a Radio 3, la directora de Bromatología Lucia Gardey consideró que la iniciativa, si bien loable, va a contrapelo de una solución efectiva a la problemática.
«Estamos tratando de que la gente que las construyó, trate de buscarles adoptantes a los perritos para que salgan de la calle: entiendo que es una medida para pasar el invierno y la idea es poder levantarlas en primavera para que no se instale culturalmente. Actualmente, tenemos 20 mil perros de los cuales 6 mil andan en las calles: matemáticamente, no hay sistema logístico o de castración que de abasto», expresó.
«La gente niega ser los propietarios de los perros: si hay dos o tres personas que arrojan perros a la calle, el problema seguirá existiendo», concluyó.








