El Municipio se mostró disconforme con las cuchas instaladas en el centro de la ciudad para resguardo de mascotas callejeras durante el invierno.
Las mismas forman parte del proyecto denominado Perritos Callejeros, que comenzó por la inquietud de un grupo mascostero que se encarga de confeccionarlas mediante donaciones. Hasta el momento, hay unas diecinueve instaladas.
La directora de Bromatología, Lucía Gardey, desalentó por Radio 3 la multiplicación de éstas aunque valoró la intención de proteger a los animales.
«Entiendo la buena predisposición pero creo que es importante respetar el espacio público. Lo ideal sería que los ingresen a dormir a sus casas o en el garaje, porque muchos vecinos ven la suciedad en la vereda. El tresarroyense es muy perrero, es tolerante y lo quiere, pero para evitar rispideces sería bueno manejarlo de esa otra manera», focalizó.






