El FpV está abocado a la conformación de la tan mentada lista de unidad que proyecte una mejora en los comicios de medio término, tras el tercer puesto sobre el filo de la elección obtenido en 2015.
Según fuentes allegadas, los nombres de la terna ya estarían definidos de acuerdo a un forzado sentido de reparto entre las siempre tensas tribus compañeras. ¿Los nombres? Graciela Callegari, Sebastián Suhit (La Cámpora) y Pablo Fernández (cercano al sciolismo), la nómina que conformaría a (casi) todos. Fernández había desestimado de plano sumarse a una nueva disputa electoral, aunque se ve que la persuasión podría rendir sus frutos.
Otro de los nombres que circuló fue el del exedil Martín Goizueta, debido a que La Eva quiere mantener un pie dentro de la toma decisiones peronistas.
No obstante, la figura de Callegari solucionaría el entuerto debido a dos cuestiones: la legal, por el cupo femenino; y la legislativa, por la pericia y espíritu componedor que le adjudican a la docente.
Varese que vuelve
Un connotado dirigente, comentó la misma fuente, desempolvó el teléfono y llamó raudo al cuartel kirchnerista: Rogelio Varese dialogó con referentes K y manifestó su conversión al cristinismo.
De este espacio le espetaron su pertenencia al sector conservador del justicialismo referenciado en el ahora macrista Gerónimo «Momo» Venegas, a lo cual él aseguró que ya no pertenece al redil.
«Rompimos con ese espacio y quiero volver al seno del peronismo: quiero un lugar adentro», dicen que contrarrestó el reconocido Beto, quien contaría con unos 300 votos «propios» vistos con avidez por los capitostes K.






