Familiares y amigos de Diego Espinoza, el joven de 21 años que murió atropellado ayer por un camion en Alem al 1200, reclamaron la colocación de lomos de burro, iluminación y cartelería.
Con un corte de la rotonda de Güemes y Alem, se exijieron mejoras en el sector y se oyeron quejas por la presunta falta de funcionamiento de las cámaras de seguridad.
La manifestación incluyó quema de gomad y ramas, y se desarrolló en forma pacífica con la participación de un centenar de vecinos del barrio Ranchos de la Vírgen.
«Tengo que seguir por mis hijos», dijo el padre
José María, papá de Diego, exigió por Radio 3 la presencia de funcionarios previo al arribo del secretario de Desarrollo Social, Francisco Aramberri y los ediles Julio Federico y Martín Garrido.
«No queremos que pase más. Queremos que esta carretera esté señalizada: si nos prometen que van a hacer lo que hay que hacer, no vamos a hacer problemas. Tengo que seguir por mis otros hijos», remarcó con dolor.
«Tenemos dos escuelas, la 18 y la Virgen de la Carrets y salen más de 300 chicos por día. Pedimos justicia y lomos de burro porque hoy fue mi sobrino pero mañana puede ser otro. A un vecino se le metieron 3 o 4 veces en la casa, y sólo lo salvó la zanja. Queremos soluciones», remarcó Mario, tío del fallecido.
«Nos dijeron que las cámaras no funcionaban»
En tanto, su madrastra Leticia Mendoza y una de las hermanas de Diego pidieron testigos del hecho y no descartaron realizar otra marcha.
«Si no dan pelota, va a ser peor. Queremos respuestas concretas. A mi marido le dijeron que las cámaras no funcionaban, que no se vió cuando ocurrió el accidente. No pudimos hacer nada», lamentaron.







