La Justicia dictó el sobreseimiento de la médica Marisa Belén Figueredo, quien estuvo a cargo de la asistencia de la estudiante chavense Julieta Uriarte previo a su muerte en el viaje de egresados.
De esta forma, la causa quedó sin imputados tras el sobreseimiento de la única acusada por el homicidio culposo de la joven que el 6 de octubre de 2015 murió en el hotel Sol Rock de Bariloche.
El juez de Instrucción Penal Ricardo Calcagno dictó ayer el sobreseimiento y la familia de Uriarte ya apeló el fallo.
La autopsia indicó que la causa fue una neumopatía aunque luego un estudio de peritos de la Corte Suprema precisó que se trató de un caso de meningococo. Para la fiscalía la médica tuvo una conducta «negligente» y pudo haber detectado a tiempo la enfermedad que padecía la joven y haber recibido el tratamiento médico que necesitaba para curar su dolencia.
En el fallo, el juez indicó que «no se encuentran elementos probatorios objetivos e independientes que demuestren un accionar imprudente, negligente o por impericia de la profesional» y agrega que «no se ha podido acreditar que la médica haya actuado en contra de los protocolos médicos».
«Como consecuencia de este caso se modificaron las prestaciones médicas para los egresados con la exigencia de contar con médicos en los hoteles y la derivación inmediata a un sanatorio para practicar estudios ante cualquier dolencia», consignó La Nación.







