Los paleontólogos José Prado y Ricardo Bonini visitaron el Museo Mulazzi para evaluar restos de fauna extinguida que había sido hallada a orillas del Arroyo del Medio y del Quequén Salado.
Los mismos después de hacer las evaluaciones pertinentes llegaron a la conclusión que pertenecen a una cabeza de toro cimarrón y una pieza de megaterio.
Debido a las inclemencias del tiempo no se pudieron realizar trabajos en los lugares antes mencionados quedando, por lo tanto, el compromiso de regresar para realizar las tareas que posibiliten nuevos hallazgos.








