En el día de ayer, el Concejo Deliberante de Benito Juárez aprobó la desafectación de 12 hectáreas sobre la ruta 80 en cenrcanías de Villa Cacique – Barker para construir una central termoeléctrica en manos de la firma MSU Energy.
La iniciativa, que implica una inversión de US$ 140 millones Y generará alrededor de 150 MW de potencia, atraviesa la resistencia de una asamblea vecinal y de ambientalistas que reúne a habitantes de esa localidad, Juárez y Tandil.
El principal cuestionamiento realizado es por la falta de información que rodeó la sanción del expediente y la consideración de que la planta será contaminante.
Previamente, se desarrolló una asamblea ciudadana en la explanada del Palacio Municipal para expresar su descontento.
«Hubo argumentos falaces», afirman
La activista María Argieri dialogó con Radio 3 y expresó que la postura contraria al proyecto que cuenta con el apoyo de la intendencia juarense tras ampliar que buscan implementar energías renovables.
«Se revisó, se tomó conocimiento de documentación y se expuso ante las asambleas ciudadanas. Se puso en consideración el grado de contaminación en aire y agua, porque este tipo de plantas son rechazadas en todo el mundo», consideró.
Por otra parte, la referente indicó que hay argumentos falaces tras vapulear a la empresa prestataria por «no presentar nunca un papel».
«Se iba a generar energía para la Nación, después que era para Tandil y Mar del Plata cuando se asienta en Barker. Es una puerta abierta al fracking y de gasificación subterránea, o a otro tipo de minería que la ciudadanía desconoce», criticó.





